Santa Julia, protectora de las uvas malsanas
haz que no caiga en las redes del agrio Santa Ana
Aléjame de la cirrosis pétrea del San Huberto,
ése que toma quien robó el corazón de Mamerto.
Ni dejes que pruebe el San Felipe indigesto
que compran quienes presumen saber algo de ésto.
Ay, no me obligues al San Telmo y sus turbios varietales
esponsor oficial de gastroenfermedades.
Y espero, Santa Julia, no caer en tu vino,
pues todavía quiero a mi intestino.
Iré a San Cayetano a rogarle con rezos
para adquirir un vino de más de 15 pesos
Barcelona 14 ago 2009
Etiquetas: alcoholes
Subscribe to:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario